El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum desplegó esta semana una estrategia integral para combatir el robo de combustibles, que incluye la habilitación de nuevos importadores de hidrocarburos, subsidios a las gasolinas, control de precios y acuerdos con el sector financiero y las gasolinerías del país.
Las acciones coordinadas por la Secretaría de Hacienda, a cargo de Édgar Amador, incluyen campañas de la Profeco, que dirige Iván Escalante, para verificar que los gasolineros no vendan por encima de los precios regulados, así como acuerdos con la Asociación de Bancos de México, que preside Emilio Romano, y con los dueños de estaciones de servicio para reducir las comisiones en pagos con tarjeta.
Según datos del gobierno federal, actualmente el país importa aproximadamente 53% de la gasolina que consume, mientras que 47% se produce a nivel nacional. El consumo nacional de gasolina ronda los 650 mil barriles diarios, lo que equivale a 3.8 millones de litros por día.
Las autoridades mexicanas trabajan también en la limpieza del padrón de importadores de hidrocarburos, como parte del combate frontal a las redes de contrabando que operan desde Estados Unidos. Según la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) de Estados Unidos, el huachicol se ha convertido en una de las principales fuentes de ingresos no relacionadas con drogas para los cárteles mexicanos, con un valor estimado superior a los 20 mil millones de dólares anuales.
Autoridades de Homeland Security de Estados Unidos realizaron cateos en oficinas de una comercializadora de combustibles en Houston vinculados a redes de contrabando con México, investigación conectada con el Cártel Jalisco Nueva Generación.
Pemex, que dirige Víctor Rodríguez Padilla, ha reforzado los operativos para detectar y cerrar tomas clandestinas en ductos de todo el país. La paraestatal estima que el combate al robo de combustibles avanza con el fortalecimiento de los sistemas de monitoreo y las denuncias ciudadanas.
El Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) ha señalado que el combate al huachicol requiere de coordinación binacional, y las acciones del gobierno de Sheinbaum van en ese rumbo, con mesas de trabajo con Washington para compartir inteligencia y actuar en conjunto contra las organizaciones criminales que operan en ambos lados de la frontera.
Con información de El Heraldo de México.
Con información de El Heraldo de México.
