La Secretaría de Educación Pública en Sonora activará un protocolo de atención en salud mental para los estudiantes involucrados en la riña campal registrada en la Escuela Secundaria Juan Escutia, ubicada en Hermosillo, así lo anunció el titular de la dependencia, Froylán Gámez Gamboa.
De acuerdo con el funcionario, independientemente de las circunstancias que motivaron el enfrentamiento —que ocurrió en las inmediaciones del plantel durante la tarde del pasado jueves—, tanto los menores de edad como sus padres de familia serán citados a partir del próximo lunes para iniciar el proceso de atención.
«Vamos a hacer un llamado para el día lunes a raíz de la información que levantamos en el plantel, aunque fue afuera de la escuela, vamos a llamar a los padres de familia para actionablemente citar a los jóvenes con personal de salud mental», señaló Gámez Gamboa.
El secretario agregó que las citas otorgadas deberán ser firmadas por el personal responsable como constancia del cumplimiento de la medida cautelar derivada de los hechos, requisito indispensable para que los estudiantes puedan reincorporarse a las actividades escolares de manera regular.
En su intervención, el funcionario rechazó que situaciones como la ocurrida en la secundaria Juan Escutia deban repetirse, por lo que hizo un llamado a los padres y madres de familia a mantener un diálogo constante con sus hijos e hijas, con el fin de prevenir que la violencia se consolide como mecanismo principal para resolver conflictos.
Señaló que, además de la atención directa que brinda la dependencia ante riñas en planteles educativos, continúa vigente la campaña permanente orientada a reducir la incidencia del llamado efecto Copycat, fenómeno que se refiere a la imitación de conductas violentas observadas en medios de comunicación o redes sociales.
Por último, Gámez Gamboa mencionó que también se atienden de manera oportuna los reportes falsos relacionados con amenazas de tiroteos en escuelas, con el objetivo de preservar la tranquilidad de la comunidad escolar y evitar la generación de pánico entre estudiantes, docentes y familias.
Con información de Proyecto Puente.
