El embajador de Estados Unidos en México, Ronald Johnson, calificó la cooperación en seguridad como el eje central de la relación bilateral entre ambas naciones, al referirse a la sentencia dictada contra un traficante de armas en Texas vinculado a grupos criminales que operan en territorio mexicano.
En declaraciones difundidas este martes, el diplomático estadounidense subrayó que los esfuerzos de la administración del presidente Donald Trump y la presidenta Claudia Sheinbaum mantienen una línea de trabajo coordinada para hacer frente a las amenazas delictivas que afectan a ambas naciones.
El sentenciado en Del Río, Texas, Bobby Brandon Galvan, colaboraba con La Nueva Familia Michoacana, organización que ha extendido sus operaciones en diversas entidades del país. Johnson indicó que este caso no debe considerarse un hecho aislado, sino como resultado de la estrategia binacional orientada a debilitar la infraestructura operativa de grupos criminales y reducir la violencia mediante el control del armamento ilícito.
El coronel en retiro aprovechó la ocasión para enviar un mensaje directo a quienes participan en la cadena de suministro de armas hacia territorio mexicano, al señalar que las autoridades estadounidenses mantienen una política de rendición de cuentas estricta contra los responsables de tráfico de armamento.
La sentencia contra Galvan se enmarca en operativos que han permitido el desmantelamiento de redes dedicadas al envío de armas hacia México, incluyendo el aseguramiento de 24 rifles AK-47 con destino a Toluca, Estado de México, lo cual representa un golpe a las capacidades logísticas de organizaciones criminales.
Johnson afirmó que la efectividad de las acciones judiciales y el trabajo de inteligencia compartido deben traducirse en resultados tangibles para la ciudadanía de ambos países, al fortalecer la seguridad compartida entre México y Estados Unidos.
Con información de laverdad.com.mx.
