La evolución de la política migratoria entre México y Estados Unidos dejó una huella cuantificable en las cifras de repatriación. Registros del Instituto Nacional de Migración muestran que entre 1989 y mayo de 2026, millones de mexicanos fueron retornados desde territorio estadounidense, con fluctuaciones significativas según la administración en turno.
Durante la gestión de Bill Clinton se registró el mayor volumen de repatriaciones con más de 7 millones de personas. Posteriormente, George W. Bush acumuló 4.6 millones y Barack Obama 2.8 millones. En contraste, los gobiernos más recientes muestran una reducción drástica: Donald Trump reportó 766 mil repatriaciones y Joe Biden 891 mil, lo que representa una caída superior al 80 por ciento respecto a los niveles observados a principios de siglo.
El fenómeno de la securitización migratoria no es reciente. Desde los años noventa, Washington comenzó a transformar la migración irregular en un asunto de seguridad nacional mediante operaciones como Hold the Line en Texas, Gatekeeper en California y Safeguard en Arizona, además del fortalecimiento de la Patrulla Fronteriza, la vigilancia tecnológica y la cooperación bilateral.
Después del 11 de septiembre de 2001, el tema migratorio quedó vinculado a la agenda antiterrorista y al control territorial bajo el Departamento de Seguridad Nacional. La Estrategia de Seguridad Nacional estadounidense de 2025 señala que la frontera constituye un elemento primario de seguridad nacional y que los flujos migratorios masivos pueden afectar la cohesión social.
El documento también plantea que el hemisferio occidental debe cooperar para contener flujos migratorios irregulares, combatir organizaciones criminales y reducir amenazas transnacionales. Se trata de una visión geopolítica regional donde migración, seguridad fronteriza y crimen organizado conforman parte del mismo tablero.
En México, la conducción política y operativa recae en la Secretaría de Gobernación, a cargo de Rosa Icela Rodríguez, en coordinación permanente con el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos y la Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza. Actualmente existe una relación institucional cordial, profesional y estratégica enfocada en la gestión fronteriza, repatriaciones ordenadas y el combate al tráfico de personas.
Con información de El Heraldo de México.
