Diputados del Congreso de Sonora solicitaron una revisión exhaustiva sobre la legalidad del sistema de fotomultas implementado por el municipio de Hermosillo, al considerar que las infracciones deben ser aplicadas directamente por un agente de Tránsito y no de manera automatizada mediante dispositivos electrónicos.
Legisladores locales explicaron que la ley de Tránsito establece que una multa debe ser levantada por un oficial presente en el lugar de la infracción, requisito que según dijeron no cumple el esquema de arcos con cámaras instalado en las salidas Norte, Sur y Poniente de la capital sonorense desde abril.
El diputado David Figueroa Ortega, del Partido Verde Ecologista de México, indicó que el sistema vulnera el principio de certeza jurídica al que tienen derecho los ciudadanos.
“Quebranta el espíritu de tener certeza en la infracción, porque el aparato puede estar desajustado y tener una lectura errática”, expresó el legislador.
Figueroa Ortega añadió que el Congreso no autorizó que las sanciones fueran generadas automáticamente por dispositivos electrónicos, y que los ciudadanos afectados pueden impugnar las multas ante el Tribunal de Justicia Administrativa sin necesidad de contratar un abogado.
Por su parte, la presidenta del Congreso del Estado, Alejandra López Noriega, confirmó que el Poder Legislativo no autorizó este mecanismo automatizado, y destacó la importancia de que cualquier programa de seguridad vial se aplique con transparencia, legalidad y respeto a los ciudadanos.
Entre los automovilistas hermosillenses las opiniones se mantienen divididas. Mientras algunos respaldan la medida como herramienta para reducir la velocidad y prevenir accidentes, otros reportan inconsistencias en la detección. Delfino Gil mencionó que incluso circulando a 48 kilómetros por hora recibió una infracción al pasar por uno de los arcos.
El meteorólogo hermosillense Jesús Antonio Juvera publicó en redes sociales que recibió cuatro multas a través del sistema de monitoreo, y preguntó si existe información sobre cuándo entraron en vigor, al señalar que tenía conocimiento de que el Congreso local las había derogado.
El sistema de fotomultas opera mediante tres arcos instalados en las principales salidas de Hermosillo: el bulevar Enrique Mazón a la altura de Lanix, el bulevar Manuel Clouthier entre Xólotl y Libertad, y el bulevar García Morales frente al Aeropuerto de Hermosillo. Los dispositivos detectan velocidades superiores al límite permitido, establecido actualmente en 50 kilómetros por hora dentro de la ciudad.
Con información de El Imparcial.
