Un análisis comparativo entre cuatro ciudades mexicanas revela que Hermosillo, Sonora, se posiciona como la urbe del norte del país con el mayor nivel de satisfacción ciudadana en materia de transporte público, al registrar un 67.8 por ciento de aprobación entre los usuarios, según datos de la Encuesta Nacional de Calidad e Impacto Gubernamental del INEGI 2023.
El estudio, que contrasta los casos de León, Guanajuato; Chihuahua, Chihuahua; Hermosillo, Sonora; y Culiacán, Sinaloa, evidencia diferencias significativas en infraestructura, modernización y percepción ciudadana sobre la movilidad urbana en el país.
En Hermosillo, el gobierno del estado, liderado por el gobernador Alfonso Durazo, ha impulsado una estrategia integral de movilidad a través del Instituto de Movilidad y Transporte para el Estado de Sonora. Durante 2025 se incorporaron 49 nuevas unidades a la flota de la capital sonorense, entre ellas camiones eléctricos que forman parte de una política de electromovilidad progresiva.
La puesta en operación de la Electrolinera Pública Estatal permitió reducir más de 13 toneladas de dióxido de carbono, lo que colocó a Hermosillo entre las ciudades del norte de México con mayores avances en movilidad limpia. No obstante, el principal desafío continúa siendo la sostenibilidad financiera del sistema.
De acuerdo con análisis de la organización Hermosillo ¿Cómo Vamos?, la tarifa técnica del transporte público en la ciudad ronda los 19 pesos por viaje, mientras que el usuario cubre únicamente 9 pesos, diferencia que es absorbida mediante subsidios gubernamentales. Esta estrategia de apoyo directo a los usuarios ha contribuido a una recuperación notable en la adopción del transporte público: el uso pasó del 13 por ciento en 2023 al 23.8 por ciento en 2024, lo que representa un incremento significativo en la participación modal.
A pesar de estos avances, el automóvil particular mantiene una presencia dominante en la movilidad urbana de Hermosillo, con una participación del 41.5 por ciento. Entre los retos pendientes figura la saturación de las unidades, problema que comparte con las demás ciudades analizadas y que ninguna de ellas ha logrado resolver, ya que la satisfacción respecto al espacio disponible dentro de los camiones no supera el 22.5 por ciento en ningún caso.
El comparativo coloca a León, Guanajuato, como referente nacional en integración y cobertura del transporte masivo, al implementar desde 2003 el Sistema Integrado de Transporte Optibús, que concentra aproximadamente el 85 por ciento de los viajes en transporte público de la ciudad mediante rutas troncales, alimentadoras y auxiliares con tarifa integrada y transbordos gratuitos.
En Chihuahua, el sistema Bowí opera un corredor troncal de 20.4 kilómetros con 42 estaciones intermedias y 90 unidades nuevas incorporadas en 2024 con tecnología de gas natural comprimido. No obstante, el número de usuarios refleja una disminución anual del 5.7 por ciento, y el automóvil particular sigue siendo el principal competidor del transporte público en la capital chihuahuense.
Culiacán, Sinaloa, enfrenta los mayores desafíos en seguridad y percepción ciudadana, donde el 76 por ciento de las mujeres usuarias califican el servicio entre regular y muy malo. La falta de un sistema estructurado de transporte masivo tipo BRT y la dependencia de rutas convencionales operadas por concesionarios han generado un descontento generalizado entre la población.
El estudio señala que el futuro del transporte público en México dependerá de tres factores fundamentales: la digitalización operativa, la transición hacia la electromovilidad y el fortalecimiento de políticas centradas en el usuario. En el caso de Hermosillo, el avance en unidades eléctricas y la estrategia de subsidios posicionan a la capital sonorense como un modelo en construcción con resultados alentadores para la región.
Con información de Tus Buenas Noticias.
