La Presidenta Claudia Sheinbaum Pardo defendió este jueves 21 de mayo el Estado de Derecho mexicano ante las acusaciones formuladas por el gobierno de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y nueve mexicanos más. En su conferencia matutina desde Palacio Nacional, la Mandataria envió un mensaje claro: su administración no cubre a nadie y actuará únicamente cuando existan pruebas legales, no dichos o especulaciones.
La mandataria reaccionó así a las presiones provenientes de Washington, donde el Departamento de Justicia solicitó la detención urgente de diez personas relacionadas con el crimen organizado en Sinaloa. Ante esto, Sheinbaum Pardo fue enfática en que en México rige el principio de presunción de inocencia y que cualquier acción legal requiere una orden de un juez, basada en evidencias.
“No vamos a cubrir a nadie, si es que hay pruebas, no dichos, no menciones, no mentiras. Porque ya todo el mundo toma como cierto lo que, desde nuestro punto de vista, también tiene otras intenciones. Entonces, no se cubren; cuando hay pruebas, se procesan”, manifestó la Titular del Ejecutivo Federal.
La Presidenta también aprovechó para responder directamente a columnistas y voces de la oposición que han celebrado la entrega voluntaria a Estados Unidos de dos funcionarios sinaloenses, Gerardo Mérida Sánchez, exsecretario de Seguridad Pública, y Enrique Alfonso Díaz Vega, exsecretario de Administración y Finanzas. Sheinbaum Pardo señaló que esas personas “se entregan” sin que exista una orden de aprehensión girada por un juez mexicano, lo cual, dijo, evidencia un desconocimiento del sistema penal nacional.
“Nosotros tenemos en nuestro país un sistema penal y todo mundo es inocente hasta que se demuestre lo contrario. Y para poder detener a una persona, tiene que haber una orden de aprehensión de un juez. Y para poder hacer una carpeta de investigación, se requieren pruebas”, subrayó.
Como ejemplo del trabajo de su gobierno contra la corrupción y los vínculos entre autoridades y criminales, la Presidenta mencionó el caso del alcalde de Teuchitlán, Jalisco, en cuyo proceso se descubrió que un hermano del edil estaba involucrado en el robo de combustible y también fue detenido. Asimismo, recordó el arresto de un alcalde de Jalisco vinculado a la delincuencia organizada, quien fue capturado gracias a una orden judicial basada en evidencias.
En ese sentido, Sheinbaum Pardo rechazó que su gobierno mantenga pactos con la delincuencia y dijo que la petición de “romper el pacto criminal” carece de fundamento. “Nosotros no tenemos pactos criminales con nadie”, insistió.
La mandataria llamó a que las autoridades estadounidenses presenten las pruebas que dicen tener ante los tribunales mexicanos, para que estos puedan actuar conforme a la ley. “Son las pruebas las que deben hablar”, completó.
El posicionamiento del gobierno federal ocurre en un momento de tensión diplomática con Washington, que ha intensificado sus demandas hacia México en materia de seguridad. Para Sonora y el norte del país, donde las organizaciones criminales tienen presencia histórica, el mensaje de la Presidenta representa una defensa del respeto a la soberanía jurídica nacional, al tiempo que garantiza que las autoridades mexicanasmás enfrentarán a quienes incurran en delitos, sin distinción, cuando existan elementos legales para hacerlo.
Con información de El Informador.
