La presidenta Claudia Sheinbaum blindó la soberanía electoral de México con una reforma constitucional que prohíbe cualquier forma de injerencia extranjera en los procesos electorales del país. La modificación a los artículos 40 y 19 de la Constitución fue aprobada por el Legislativo y establece que el pueblo de México no aceptará intervenciones que afecten su integridad, independencia y soberanía nacional.
La iniciativa se presentó en febrero de 2025, tras la designación de seis cárteles mexicanos como Organizaciones Terroristas Extranjeras (FTO) y Terroristas Globales Especialmente Designados (ODS) por parte del gobierno de Donald Trump. La medida generó preocupación sobre el alcance de la orden ejecutiva estadounidense, que incluye mecanismos para intervenir en países que considere afectan su seguridad nacional.
“¿Qué significa esto? Colaboramos, nos coordinamos, trabajamos juntos, pero no hay injerencismo, no hay violación a la soberanía. Eso es lo que queremos que quede claro”, explicó la mandataria al presentar su propuesta.
El segundo párrafo del artículo 40 quedó modificado para establecer: “El pueblo de México, bajo ninguna circunstancia, aceptará intervenciones, intromisiones o cualquier otro acto desde el extranjero, que sea lesivo de la integridad, independencia y soberanía de la Nación, tales como golpes de Estado, injerencias en elecciones o la violación del territorio mexicano, sea ésta por tierra, agua, mar o espacio aéreo”.
Christian Benítez, especialista de la Universidad La Salle, señaló que la política expansionista estadounidense no es nueva, sino que se enmarca en la doctrina Monroe, que busca el mayor alcance posible de Estados Unidos en el continente.
“No podemos atribuir estas acciones de expansionismo, de conquista al gobierno de Donald Trump a la designación. En realidad, Estados Unidos siempre ha tenido esta política”, indicó el especialista.
Desde Sonora, esta reforma adquiere relevancia particular dado el papel estratégico de la frontera norte en la relación bilateral. Giannina Sampieri Laguna, directora de la Licenciatura en Relaciones Comerciales Internacionales de la Universidad Intercontinental, destacó que ambas naciones mantienen una relación que privilegia la negociación sobre la ruptura.
“No van a romper una relación, sino que va a haber siempre que se den de alguna manera para poder llegar a una negociación rápida, pero sin llegar a una ruptura total. A ninguna de las dos partes le conviene”, comentó.
Con esta reforma constitucional, México cuenta ahora con un marco jurídico que fortalece la defensa de su soberanía electoral frente a cualquier intento de intervención foránea.
Con información de Expansión Política.
