La seguridad en las operaciones mineras y la coordinación institucional entre los tres órdenes de gobierno constituyen factores determinantes para garantizar inversiones sostenibles en el sector minero mexicano, afirmó Rubén de Jesús del Pozo Mendoza, presidente de la Asociación de Ingenieros de Minas (AIM).
En el marco de los recientes operativos de seguridad implementados en diversas regiones del país, Del Pozo Mendoza destacó que la estabilidad en las zonas mineras depende directamente de la articulación efectiva entre autoridades federales, estatales y municipales, así como de los mecanismos de diálogo con las comunidades donde se desarrollan los proyectos extractivos.
La minería en México representa uno de los pilares de la economía nacional, con Sonora como uno de los estados con mayor producción de minerales como cobre, oro y plata. La entidad sonorense concentra inversiones significativas en el sector, lo que genera miles de empleos directos e indirectos en comunidades del sur y centro del estado.
El presidente de la AIM señaló que los inversionistas internacionales evalúan constantemente las condiciones de seguridad y certeza jurídica antes de comprometer recursos en nuevos proyectos. En ese sentido, subrayó la necesidad de mantener políticas públicas consistentes que protejan la actividad productiva sin comprometer el bienestar de las comunidades ni los estándares ambientales.
Las estadísticas del sector revelan que México se mantiene entre los primeros lugares mondiale en producción de plata, cobre y otros metales, lo que posiciona al país como un actor clave en las cadenas de suministro global de minerales estratégicos para la transición energética.
Del Pozo Mendoza reconoció los esfuerzos del gobierno federal por fortalecer el marco regulatorio del sector, al tiempo que hizo un llamado a mantener la cercanía con los sectores productivos para identificar áreas de oportunidad y resolver oportunamente los conflictos que puedan surgir en torno al uso del territorio.
Para el caso de Sonora, la continuidad de las operaciones mineras resulta vital para la economía regional, donde empresas como Grupo México, Fresnillo plc y otras trasnacionales mantienen una presencia significativa que sostiene comunidades enteras en municipios como Nacozari, Cananea y Altar.
La perspectiva del sector apunta a que el crecimiento sostenible de la minería en México dependerá de la capacidad de las instituciones para garantizar condiciones de paz social, respeto a los derechos laborales y protección del medio ambiente, pilares que definen hoy la competitividad del país frente a otras naciones productoras de minerales en Latinoamérica.
Con información de El Sol de México.
