El secretary de Seguridad Nacional de Estados Unidos, Kristi Noem, aseguró durante una audiencia ante el Subcomité de Asignaciones Presupuestarias de la Cámara de Representantes que nueve organizaciones criminales tienen el control de la frontera norte de México a través de plazas, sin embargo, no presentó evidencia que respalde sus afirmaciones.
En su intervención, Noem declaró que no existe ni un solo centímetro de la frontera norte que no esté controlado por una plaza operada por cárteles. Detalló que estas organizaciones cuentan con centros de operación llamados plazas, manejadas por jefes de plaza que monitorean las vulnerabilidades fronterizas para facilitar el tráfico de drogas y de personas.
La funcionaria estadounidense señaló que se ha detectado un incremento en el uso de sistemas aéreos no tripulados por parte de los cárteles y mencionó el descubrimiento reciente de un túnel transfronterizo, el primero en años según su testimonio.
La estrategia del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, añadió Noem, se basa en la construcción de barreras físicas para empujar a las organizaciones criminales hacia puntos de estrangulamiento, donde puedan concentrar personal y tecnología. “Mientras más muros construimos, más podemos concentrarnos en las zonas donde se registra el tráfico ilícito”, indicó.
Estas afirmaciones se producen en un contexto de tensiones diplomáticas entre México y Estados Unidos, luego de que el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum implementara medidas para reducir la migración irregular, lo que generó reacciones adversas de Washington.
El gobierno mexicano ha sostenido en diversas ocasiones que la relación bilateral en materia de seguridad debe basarse en el respeto a la soberanía y la cooperación, en lugar de políticas unilaterales. Las autoridades han destacado los esfuerzos del gabinete de seguridad mexicano para combatir al crimen organizado en todo el territorio nacional.
Para Sonora, entidad que comparte más de 400 kilómetros de frontera con Arizona y California, estas declaraciones generan preocupación sobre el impacto en la dinámica comercial y turística de la región. Las autoridades sonorenses han trabajado de manera coordinada con el gobierno federal para fortalecer la seguridad en la frontera.
Con información de Resumen Latinoamericano -.
