Integrantes de un colectivo ambientalista de Hermosillo llevan a cabo recorridos periódicos en un terreno ubicado en la zona norte de la ciudad, donde se tenía previsto construir una estación de combustible, con el objetivo de verificar que los trabajos no se reanuden sin los permisos ambientales correspondientes.
Los vecinos y activistas que forman parte de este grupo ecologista explicaron que mantienen una vigilancia constante en el predio, que se encuentra en una zona con crecimiento urbano acelerado, para asegurarse de que se respeten los lineamientos ambientales vigentes en Sonora.
Según los participantes en esta labor de supervisión ciudadana, el predio ha permanecido en calma desde que se detuvieron los trabajos de preparación del terreno, aunque reconocieron que la vigilancia es fundamental para prevenir cualquier intento de reiniciar las obras de manera irregular.
Este tipo de vigilancia ciudadana se ha vuelto recurrente en distintas zonas de Hermosillo, donde comunidades organizadas han asumido un papel activo en la supervisión de proyectos de desarrollo que podrían afectar el entorno natural de la capital sonorense.
Las autoridades municipales han indicado que cualquier proyecto de construcción en la ciudad debe cumplir con los permisos otorgados por las instancias federales y estatales correspondientes, incluyendo los estudios de impacto ambiental necesarios para este tipo de infraestructura.
El caso del terreno en la zona norte de Hermosillo refleja la creciente preocupación de los habitantes de la ciudad respecto al uso del suelo y la preservación de áreas que, según los vecinos, deberían destinarse a espacios verdes o desarrollos que no representen un riesgo ambiental para la comunidad.
Los recorridos del colectivo ambientalista se realizan de manera coordinada entre los vecinos de la zona, quienes han expresado su disposición a mantener este esfuerzo de vigilancia mientras el destino final del predio no se defina de manera definitiva.
Con información de El Sol de México.
