El gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum presentó su estrategia para alcanzar la igualdad económica plena tras conocerse los hallazgos del más reciente informe de la Organización de las Naciones Unidas sobre la situación de los derechos de las mujeres en México. La mandataria federal subrayó que no existen retrocesos institucionales en la materia, aunque reconoció que persisten desafíos estructurales en la distribución del ingreso y el acceso equitable al mercado laboral.
El documento de la ONU ubica a la brecha salarial como el principal obstáculo para avanzar hacia una economía realmente igualitaria. Sobre este punto, Sheinbaum fue enfática: el Estado tiene la obligación de garantizar que a igual trabajo corresponda igual salario, sin importar el género de la persona trabajadora. Esta directriz se convierte en el eje central de la política económica social de la actual administración.
En materia de participación política, el diagnóstico reconoce que México ha registrado avances significativos en la paridad de género en espacios de toma de decisiones gubernamentales. Sin embargo, la presidente Sheinbaum admitió que el siguiente frente de batalla se ubica en la esfera productiva y en la economía privada, donde las barreras invisibles siguen limitando el ascenso profesional de las mujeres.
La continuidad de los programas de bienestar fue otro eje destacado en la respuesta gubernamental. La administración de la 4T confirmó que mantendrán las estrategias que fomentan la autonomía financiera de las mujeres sonorenses y del resto del país, siguiendo la línea establecida desde el inicio del sexenio anterior. Estos esquemas han sido reconocidos internacionalmente como buenas prácticas para reducir la vulnerabilidad económica de este sector poblacional.
Uno de los compromisos más concretos de la mandataria consiste en abrir canales de diálogo directo con el sector empresarial para abordar las prácticas discriminatorias en el ámbito laboral. La transformación de la cultura organizacional, señaló, requiere de un esfuerzo conjunto entre gobierno y’initiative privada para eliminar los obstáculos que impiden el desarrollo profesional de las trabajadoras mexicanas.
La estrategia mexicana se alinea con los objetivos de desarrollo sostenible establecidos por la ONU para la próxima década, posicionando al país como un referente de estabilidad en materia de derechos de las mujeres en un contexto internacional donde estos derechos enfrentan presiones crecientes en diversas regiones del mundo.
Finalmente, la presidenta Sheinbaum indicó que la evaluación externa es bienvenida como un mecanismo de mejora continua, y anticipó que su gobierno implementará las acciones correctivas sugeridas por el organismo internacional para asegurar que el avance hacia la igualdad de género sea irreversible en México.
Con información de Maya Comunicación.
