La intensa tormenta que azotó Hermosillo durante la tarde y noche del lunes 27 de julio dejó múltiples afectaciones en diversas zonas de la ciudad, con daños a infraestructura urbana, vehículos varados, inundaciones y el rescate de un menor arrastrado por la corriente de un arroyo.
Las rachas de viento alcanzaron velocidades de hasta 81.3 kilómetros por hora, lo que provocó la ruptura de cristales en el hotel San Ángel y el derribamiento de anuncios espectaculares en una gasolinera, además de la caída de árboles, cables y postes en diferentes vialidades de la capital sonorense.
Las autoridades municipales reportaron encharcamientos severos y decenas de automóviles quedaron atrapados en calles y canales pluviales. Un rayo impactó una palmera y provocó un incendio que fue atendido de inmediato por los cuerpos de emergencia.
Uno de los incidentes de mayor gravedad ocurrió en la Invasión Peredas, al sur de la ciudad, donde un niño fue arrastrado por la corriente de un arroyo mientras los equipos de emergencia atendían el reporte de un vehículo atrapado en un canal pluvial cercano. El menor fue rescatado por otros jóvenes que se encontraban en el lugar y posteriormente recibió atención de elementos de la Policía Municipal, quienes lo trasladaron para una valoración médica debido a los golpes sufridos durante el percance.
Francisco Matty Ortega, jefe del Departamento de Bomberos de Hermosillo, informó que hasta las 20:30 horas se habían atendidos 27 reportes relacionados con las lluvias, entre los que destacan ocho por cables caídos, seis por vehículos varados y condiciones inseguras de tránsito, cinco por árboles con riesgo de caída o derribados, cuatro por cortocircuitos, dos por caída de postes, un incendio y un espectacular caído.
A nivel estatal, la Coordinación Estatal de Protección Civil señaló que Hermosillo concentró el mayor número de incidentes en Sonora, con ocho cortocircuitos, nueve caídas de cables, ocho árboles derribados, un arroyo con crecimiento y cinco postes caídos. Los municipios con mayores acumulados de lluvia fueron Ures con 75 milímetros, Bacanora con 65, Huépac con 52 y San Javier con 50 milímetros.
Hasta el corte de las 21:00 horas, las autoridades estatales confirmaron que no se registraron personas fallecidas ni lesionadas a causa de las lluvias, tampoco inundaciones en viviendas, derrumbes, cierres carreteros o activación de refugios temporales. Las autoridades hicieron un llamado a la población para evitar cruzar arroyos, canales o zonas inundadas, mantenerse informada a través de medios oficiales y reportar cualquier emergencia al número 9-1-1.
Con información de El Universal.
