La Cruz Roja Mexicana, Delegación Hermosillo, hizo un llamado a la población sonorense a tomar precauciones ante las altas temperaturas que se registran en la región entre finales de mayo y agosto, periodo en el que aumenta la demanda de servicios por afectaciones a la salud relacionadas con el calor extremo.
Según indicó Jesús Joel Rávago, paramédico y coordinador local de capacitación de la institución, los meses de junio y julio concentran el mayor número de atenciones por deshidratación, golpes de calor y agotamiento. Los grupos de edad más vulnerables son las personas de entre 40 y 50 años, así como los adultos mayores.
Entre las recomendaciones principales destacan mantenerse hidratado con agua o líquidos de manera constante, evitar la exposición directa al sol entre las 10 de la mañana y las 4 de la tarde, y limitar las actividades al aire libre durante esas horas. En caso de necesariamente laborar o desplazarse bajo el sol, se sugiere el uso de bloqueador solar, ropa ligera de colores claros y gorra o sombrero.
Rávago señaló que un factor recurrente entre las personas afectadas es que omiten hidratarse adecuadamente durante la jornada. “Se les olvida tomar agua”, explicó el coordinador.
Cuando los paramédicos atienden a una persona afectada por exposición al calor, el protocolo consiste en moverla a una zona con sombra, aflojar su ropa para facilitar la respiración y administrar líquidos hasta su recuperación. En casos de condición grave, se aplican medidas adicionales de atención prehospitalaria.
Las autoridades de salud recomiendan a las familias sonorenses extremar precauciones, especialmente con menores de edad y personas de la tercera edad, quienes representan los sectores más expuestos a complicaciones por el calor intenso que caracteriza a la región durante el verano.
Con información de N+.
