Familiares, amigos y representantes de la comunidad artística sonorense despidieron este lunes al animador Luis de la Rosa Obregón, quien murió a los 34 años tras sufrir un accidente de tren en Annecy, Francia, el pasado 24 de junio. La ceremonia de exequias se llevó a cabo en la Catedral Metropolitana de Hermosillo durante la tarde del lunes 17 de agosto.
El cuerpo del creador sonorense fue repatriado a su ciudad natal, donde pudo ser velado rodeado de sus seres queridos después de semanas de espera y trabajos diplomáticos para gestionar el regreso desde territorio francés.
Luis de la Rosa se encontraba en Francia para participar en el Festival Internacional de Animación de Annecy, uno de los encuentros más prestigiosos del mundo para profesionales del cine de animación. Su asistencia al evento evidenciaba la proyección internacional que había alcanzado dentro de una industria altamente competitiva.
Originario de Hermosillo, el animador desarrolló una carrera de cerca de una década en la industria audiovisual internacional, con colaboraciones para más de 14 estudios de animación alrededor del mundo. Su trabajo formaba parte de producciones que forman parte de la cultura popular global actual.
Entre los proyectos en los que participó destacan títulos de alto perfil como Spider-Man: Across the Spider-Verse, Space Jam: A New Legacy, My Little Pony: The Movie, Carmen Sandiego y Animaniacs, además de colaboraciones con gigantes del entretenimiento como Warner Bros., Sony Pictures, Netflix y Nickelodeon.
De la Rosa se especializó en animación de personajes en formato 2D, disciplina en la que combinó trabajo presencial con estudios internacionales y colaboraciones remotas. Su trayectoria estuvo marcada por el dominio en timing, actuación de personajes y expresión de emociones a través del dibujo, habilidades que lo distinguieron en un campo donde la precisión técnica y la sensibilidad artística deben ir de la mano.
La comunidad creativa de Sonora recibió la noticia de su fallecimiento con muestras de cariño hacia su familia y reconocimiento al legado profesional que dejó. Su ausencia representa una pérdida para la industria de la animación mexicana, que en los últimos años ha ganado terreno en las grandes producciones de Hollywood.
Con información de Proyecto Puente.
