La noche del viernes 28 de agosto, el Gobierno de Sonora inició los trabajos de demolición del antiguo edificio que durante más de dos décadas fue sede de la Procuradoria General de Justicia del Estado, inmueble localizado en la esquina de la avenida Rosales y la calle General Álvaro Obregón, en el Centro Histórico de Hermosillo.
Alrededor de las 21:00 horas, maquinaria pesada comenzó la demolición del inmueble, que también era conocido como Edificio Soto. Previamente, trabajadores colocaron señalamientos preventivos y delimitaron el área para garantizar la seguridad de automovilistas y peatones durante los trabajos.
La intervención contempla el cierre temporal de un carril en la avenida Rosales y otro en la calle General Álvaro Obregón. Las autoridades recomiendan a la población salir con anticipación, planear sus recorridos y utilizar vías alternas durante los días que duren los trabajos, especialmente con motivo del regreso a clases previsto para el lunes.
El objetivo del proyecto es aprovechar el terreno para dar continuidad y mayor capacidad a las vialidades que convergen en ese punto del Centro de Hermosillo, con la intención de agilizar el tránsito y mejorar la distribución vehicular en beneficio de miles de sonorenses que transitan a diario por esa zona.
El gobernador Alfonso Durazo había planteado desde noviembre de 2024 la posibilidad de retirar el inmueble para ampliar el espacio de circulación y favorecer la movilidad urbana en el primer cuadro de la capital sonora. De acuerdo con el cronista municipal Ignacio Lagarda Lagarda, la adecuación permitiría continuar uno de los carriles del sector hacia la Plaza Hidalgo, mejorando la conectividad de la zona.
El espacio restante tras la demolición podría convertirse posteriormente en una pequeña plaza o área pública, aunque las autoridades estatales no han presentado los detalles definitivos de esa etapa. El edificio llevaba varios años desocupado, presentaba daños por vandalismo y sus accesos permanecían sellados con bloques.
En cuanto a su historia, el inmueble fue construido durante la década de 1940 y originalmente albergó las oficinas de Cementos La Campana, empresa vinculada con Ignacio Soto Martínez, quien fue gobernador de Sonora entre 1949 y 1955. Después del cierre de la cementera, los herederos del exmandatario vendieron la propiedad al Gobierno de Sonora durante la administración de Samuel Ocaña García, entre 1979 y 1985.
Posteriormente, diferentes oficinas estatales ocuparon el espacio y durante más de 20 años funcionó como sede principal de la Procuradoria General de Justicia del Estado. El edificio dejó de utilizarse cuando fueron inauguradas las nuevas instalaciones de la institución durante el gobierno de Armando López Nogales, entre 1997 y 2003. Actualmente, la dependencia opera como Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora.
El cronista municipal señaló que, aunque el inmueble fue levantado hace más de ocho décadas, no posee un valor histórico, artístico o arquitectónico relevante, por lo que su derribo no representa una pérdida para el patrimonio cultural de Hermosillo. Esta situación es distinta a la del antiguo edificio del Banco de México, localizado en el mismo sector y considerado de importancia arquitectónica.
La Secretaría de Infraestructura y Desarrollo Urbano de Sonora será la dependencia encargada de supervisar los trabajos de demolición y coordinar las acciones necesarias para minimizar el impacto en la movilidad de la zona durante las próximas semanas.
Con información de Diario del Yaqui.
