La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo afirmó que la decisión de Estados Unidos de designar a organizaciones de la delincuencia organizada como grupos terroristas no puede convertirse en un argumento para justificar una eventual intervención militar o invasión de territorio mexicano. Durante su visita a Aguascalientes, la mandataria federal destacó los cambios profundos que se han impulsado en el país y subrayó que México mantiene una postura firme en materia de soberanía nacional y rechazo a cualquier forma de injerencia extranjera.
Sheinbaum recordó que, cuando Estados Unidos anunció la clasificación de grupos del crimen organizado bajo la figura de organizaciones terroristas, el gobierno mexicano dejó clara su posición: México está dispuesto a combatir a la delincuencia organizada, pero cualquier acción contra estos grupos debe realizarse respetando la soberanía del país.
“Cuando Estados Unidos nombró a la delincuencia organizada como grupos terroristas dijimos: claro que luchamos contra la delincuencia organizada, pero eso no debe ser pretexto para una invasión de los Estados Unidos a México”, sostuvo la presidenta.
La mandataria señaló que, ante ese escenario, se reforzó el artículo 40 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, con el propósito de dejar establecido que el país no debe permitir actos de injerencia o intervención de gobiernos extranjeros. “Y en la Constitución, en el artículo 40, reforzamos que no debe haber ninguna injerencia, ni ninguna intervención de ningún país extranjero en nuestro país”, enfatizó.
La declaración ocurre en medio de las giras por diversas entidades del país, bajo el contexto del segundo informe de gobierno. La presidenta ha insistido en que la colaboración bilateral con Estados Unidos debe mantenerse bajo principios de respeto mutuo, soberanía y coordinación entre las autoridades de ambos países.
Durante su mensaje en Aguascalientes, Sheinbaum también recordó otra iniciativa que envió al Congreso de la Unión, relacionada con los requisitos de nacionalidad para ocupar algunos de los principales cargos de elección popular en México. La propuesta busca impedir que personas con doble nacionalidad puedan ser candidatas a la Presidencia de la República, a una gubernatura o a la Jefatura de Gobierno de la Ciudad de México. “Debe ser exclusivamente mexicano”, afirmó al referirse a los requisitos que, desde su perspectiva, deberían cumplir quienes busquen encabezar el Poder Ejecutivo federal, un gobierno estatal o el gobierno capitalino.
La mandataria dejó claro que México reconoce la necesidad de combatir a las organizaciones criminales y fortalecer la cooperación internacional en materia de seguridad, pero estableció como límite cualquier acción que implique una intervención extranjera en territorio nacional. El mensaje refuerza la postura del gobierno federal frente a la relación con Estados Unidos, particularmente ante las medidas que ese país adopte contra organizaciones criminales con operaciones vinculadas a México.
Con información de Infobae.
