La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó este martes las críticas formuladas por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, quien calificó de insuficiente los esfuerzos del gobierno mexicano contra los cárteles del narcotráfico. Durante la conferencia matutina conocida como La Mañanera del Pueblo, la mandataria atribuyó los señalamientos al contexto electoral que se vive en el vecino país y defendió la efectividad de la estrategia nacional de seguridad, la cual —dijo— se aplica con coordinación entre las instituciones federales, estatales y locales en todo el territorio nacional.
La jefa del Ejecutivo federal exigió a la clase política de Estados Unidos enfocar sus discursos en los desafíos internos que enfrenta esa nación y dejar de utilizar la relación bilateral con México como pieza de campaña rumbo a los comicios de noviembre próximo. “Ellos tienen elección en noviembre, y como hemos dicho, que no usen a México en su campaña. Estados Unidos tiene sus problemas, entonces no se debe usar a México como parte de la campaña electoral”, sostuvo la mandataria desde Palacio Nacional, ante representantes de los medios de comunicación.
Sheinbaum también sugirió a las autoridades norteamericanas priorizar el combate al tráfico y al consumo de drogas dentro de su propio territorio, en lugar de dirigir señalamientos unilaterales hacia el gobierno mexicano. En su intervención, insistió en que la lucha contra el narcotráfico debe asumirse con corresponsabilidad y no con declaraciones que pretendan sustituir el trabajo que, aseguró, ya se realiza en México con resultados verificables en varias regiones del país.
La presidenta reiteró que el país sostiene una política soberana enfocada en atender las causas estructurales de la violencia, y no en medidas coercitivas que han mostrado su fracaso en otros contextos internacionales. Asimismo, demandó a Estados Unidos frenar de manera definitiva el tráfico ilegal de armas hacia territorio mexicano, al considerar que ese fenómeno constituye una de las principales fuentes de violencia en el país y una condición mínima de corresponsabilidad en la lucha antidrogas. La mandataria recordó que el flujo de armamento proveniente del norte alimenta la capacidad de fuego de los grupos criminales que operan en distintos estados de la República.
El pronunciamiento ocurre en un momento particularmente sensible para la franja fronteriza norte, en especial para el tramo Sonora-Arizona, donde confluyen retos de seguridad, migración y cooperación binacional. En la entidad, el gobierno que encabeza el gobernador Alfonso Durazo Montaño ha mantenido coordinación permanente con la administración federal para reforzar la presencia institucional en puntos estratégicos, en congruencia con la política de atención a las causas que impulsa el gobierno de la República. La estrategia incluye operativos conjuntos, fortalecimiento de las fuerzas estatales y programas orientados a la juventud sonorense.
La postura de Sheinbaum también busca blindar la relación México-Estados Unidos de los ciclos electorales del vecino país, donde temas como el narcotráfico y la migración suelen convertirse en recurso habitual de discurso político. Para el gobierno federal, la cooperación con Washington debe construirse sobre la base del respeto irrestricto a la soberanía nacional y de resultados verificables, no de declaraciones que intenten dictar la política interna del país o condicionar la agenda bilateral. La presidenta llamó a mantener abiertos los canales de diálogo, pero siempre en un marco de respeto mutuo.
En el caso particular de Sonora, la cooperación entre el gobierno estatal y la Federación ha permitido avanzar en operativos de seguridad y en programas sociales orientados a la juventud, los cuales son ejes de la estrategia nacional de construcción de paz impulsada desde el Ejecutivo federal. La presidenta ha señalado en diversas ocasiones que la reducción sostenida de la violencia requiere inversión social, fortalecimiento institucional y coordinación entre los tres órdenes de gobierno, no solamente operativos reactivos ni presiones externas. En la entidad, esos esfuerzos se reflejan en la colaboración con la Guardia Nacional y en programas preventivos dirigidos a adolescentes y jóvenes en municipios prioritarios.
Para Hermosillo y los municipios sonorenses, el posicionamiento de la presidenta significa el respaldo federal a una estrategia que combina presencia militar, inteligencia operativa y desarrollo social, alejándose del modelo frontal que prevaleció en sexenios anteriores. El gobierno de Durazo ha destacado que esa ruta permitió reducir algunos indicadores delictivos en la entidad y que el trabajo coordinado con la Federación seguirá siendo prioritario mientras se mantengan los flujos de cooperación bilateral con Washington.
Con información de tribunanoticias.mx.
