Durante un acto público celebrado este lunes en la Concha Acústica de Campeche, con motivo de su segundo año de gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo rechazó de manera categórica las críticas que señalan que los programas sociales están provocando un mayor endeudamiento del país. Frente a más de cuatro mil asistentes, la mandataria federal sostuvo que los recursos destinados a los programas del Bienestar provienen de los impuestos que paga la población mexicana y que regresan a las familias mediante apoyos directos, obras y acciones públicas.
“Dicen que están endeudando al país, que manejan muy mal las finanzas, falso”, afirmó la presidenta durante su discurso, en el que defendió la política social impulsada por los gobiernos de la llamada Cuarta Transformación. La jefa del Ejecutivo federal explicó que el mecanismo es, desde su perspectiva, bastante claro: el dinero que el pueblo aporta al fisco se traduce en programas de pensión para adultos mayores, becas para estudiantes, apoyos a personas con discapacidad y demás esquemas de bienestar que benefician a millones de mexicanas y mexicanos.
“Lo que hacemos es muy sencillo: el dinero que paga de impuestos el pueblo de México se les regresa a través de los programas del bienestar”, expresó Sheinbaum, quien vinculó esta política con el proyecto iniciado en 2018 durante el gobierno del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador. La presidenta recordó que ese año comenzó, según su discurso, la Cuarta Transformación de la vida pública de México, con un gobierno que, dijo, volvió a poner a la población en el centro de las decisiones del Estado.
Sheinbaum también retomó una expresión que ha utilizado en otras ocasiones para describir los programas sociales, al señalar que representan “el amor del pueblo convertido en política, en acciones de gobierno”. Aseguró que los programas del Bienestar forman parte de una política pública que busca colocar al pueblo como prioridad en la utilización del presupuesto federal, en lugar de destinarse, como ocurrió en el pasado, al rescate de grandes empresas o al pago de compromisos financieros que la actual administración considera heredados de gobiernos anteriores.
Durante su intervención, la mandataria contrastó esta estrategia con los gobiernos que antecedieron a la Cuarta Transformación. Aseguró que durante un periodo de 36 años, desde el gobierno de Miguel de la Madrid hasta el de Enrique Peña Nieto, México vivió lo que calificó como una “triste noche neoliberal”. Según Sheinbaum, durante ese periodo se vendieron empresas que pertenecían al pueblo y se permitió que una élite económica tuviera una influencia determinante en las decisiones del país, mientras la pobreza y la desigualdad crecían en amplios sectores de la población.
Frente a ese escenario, la presidenta sostuvo que con la llegada de la Cuarta Transformación se modificó la orientación del presupuesto público, al enfocarlo en programas sociales, obras de infraestructura y acciones destinadas a la población más vulnerable. Su mensaje se centró en defender la política de bienestar y responder directamente a los cuestionamientos sobre el supuesto impacto de estos programas en las finanzas nacionales, los cuales, insistió, no representan un riesgo para la estabilidad económica del país.
El alcance de los programas en Sonora
En Sonora, la política de bienestar impulsada por la federación ha tenido un papel central en la agenda del gobernador Alfonso Durazo, quien ha sumado los programas federales a los esquemas estatales de apoyo directo a las familias. En municipios como Hermosillo, Guaymas, Cajeme, Nogales y San Luis Río Colorado, las pensiones para adultos mayores, las becas para estudiantes en distintos niveles educativos y los apoyos para personas con discapacidad han ampliado su cobertura en los últimos años. De acuerdo con datos oficiales, estas transferencias permiten a miles de familias sonorenses complementar su economía con recursos que regresan directamente del presupuesto público a la población, en línea con la lógica que la presidenta defendió desde Campeche.
Sheinbaum cerró su intervención con una defensa firme de los programas del Bienestar como uno de los principales ejes de la Cuarta Transformación y afirmó que México cambió y continúa cambiando mediante esta política de gobierno. La postura de la presidenta se enmarca en el arranque de su tercer año de gestión y en la consolidación de un discurso que busca blindar la política social frente a los señalamientos de la oposición, al tiempo que refuerza el vínculo entre el Ejecutivo federal y los gobiernos estatales alineados a la 4T.
Con información de Infobae.
