Estudiantes de nuevo ingreso de la Universidad Pedagógica Nacional (UPN), plantel Hermosillo, participaron durante dos días en la Jornada Nacional de Juegos Tradicionales, impulsada por la Secretaría de Educación Pública (SEP), con el propósito de rescatar expresiones del patrimonio cultural mexicano y ofrecer alternativas reales de convivencia frente al uso excesivo de pantallas y teléfonos celulares entre las nuevas generaciones sonorenses.
Con lotería, bebeleche, sillas locas, cuerda colectiva, la víbora de la mar, yo-yo, balero y un dinámico “ponle el bigote al mexicano”, los alumnos demostraron que existe diversión auténtica más allá de los dispositivos electrónicos. La iniciativa federal encontró un eco particularmente entusiasta en la UPN Hermosillo, institución que se sumó decididamente a la jornada con la convicción de que los juegos de antaño siguen siendo una herramienta poderosa para fortalecer los lazos comunitarios, preservar la memoria colectiva y reforzar la identidad nacional desde las aulas universitarias.
Las actividades se realizaron con la participación de los dos grupos de nuevo ingreso de la Licenciatura en Pedagogía y del grupo de primer semestre de la Licenciatura en Intervención Educativa (LIE), quienes se convirtieron en los principales protagonistas del ejercicio recreativo, cultural y pedagógico impulsado por la convocatoria nacional. Docentes y personal administrativo del plantel acompañaron a los jóvenes durante las dinámicas, lo que permitió observar de cerca el impacto formativo de la experiencia.
La directora del plantel, Guadalupe Mery Castro Soberanes, explicó que esta jornada se desarrolló en el marco de una convocatoria nacional que plantea los juegos tradicionales como una estrategia educativa, cultural y comunitaria. La funcionaria señaló que los objetivos centrales son favorecer la convivencia, reforzar la identidad, impulsar la recreación y atender la salud física y emocional de los estudiantes, al tiempo que se posicionan como una alternativa tangible frente al uso prolongado de dispositivos electrónicos, una preocupación creciente en las comunidades escolares de Sonora y de todo el país.
Como parte del programa, el grupo 1 A de la Licenciatura en Intervención Educativa desarrolló un “Capítulo Sonora” en el marco de la Fiesta Nacional de Juegos Tradicionales. Bajo el lema “Sonora Vive, Sonora Sabe, Sonora Suena”, los alumnos presentaron una exposición de dulces y comidas regionales del estado, además de una muestra artística que incluyó la interpretación del baile norteño “El Tololoche Chicoteado”, a cargo del grupo de danza Lihom Hant, cuyas ejecuciones pusieron a vibrar a los asistentes con el ritmo y la cadencia característicos del norte mexicano.
La jornada permitió vincular el juego con otras expresiones del patrimonio cultural sonorense, llevando la actividad más allá de la simple recreación para convertirla en un auténtico espacio de encuentro con las tradiciones, los sabores, la música y las manifestaciones culturales que distinguen a la entidad. Los dulces regionales expuestos, así como las dinámicas tradicionales, recordaron a los participantes la riqueza de un acervo que durante décadas se transmitió de generación en generación en plazas, patios y barrios de los municipios sonorenses, formando parte esencial de la vida cotidiana de las familias de la región.
La propuesta nacional contempla que los juegos tradicionales sean abordados desde distintas dimensiones: su valor cultural, el impulso al movimiento y la actividad física, la vida comunitaria y su expresión festiva como patrimonio vivo de México. De esta manera, la convocatoria busca que las instituciones educativas no solo reproduzcan dinámicas recreativas, sino que las analicen, las resignifiquen y las incorporen como contenidos formativos en la construcción de ciudadanías más conscientes de su entorno, su historia y su herencia cultural.
La Jornada Nacional de Juegos Tradicionales está dirigida a instituciones de educación básica, media superior y superior, y establece como criterios de implementación que las actividades sean incluyentes, accesibles y puedan desarrollarse con dinámicas recreativas, demostrativas, pedagógicas o comunitarias. Bajo esta lógica, cada plantel tiene la libertad de adaptar las propuestas a su propio contexto regional, lo que en Hermosillo se tradujo en una celebración donde la identidad sonorense fue la gran protagonista.
Con su participación, la UPN Hermosillo se posiciona como un espacio donde la formación académica dialoga directamente con la memoria colectiva, la identidad regional y el compromiso de preservar para las nuevas generaciones las tradiciones que dieron forma a la convivencia mexicana. La experiencia, según los organizadores, dejó entre los estudiantes un aprendizaje que va más allá del salón de clases: la certeza de que el juego, cuando se vive en comunidad, sigue siendo una de las formas más nobles de encuentro entre los pueblos.
Con información de Entorno Informativo.
