El exgobernador de Baja California, Ernesto Ruffo, abandonó este viernes el penal de máxima seguridad del Altiplano, en el Estado de México, luego de que un juez federal le concediera la medida de prisión domiciliaria para que continúe su proceso penal desde su domicilio particular en la ciudad de Ensenada, Baja California.
Ruffo, militante del Partido Acción Nacional (PAN) y considerado una de las figuras históricas del panismo bajacaliforniano, salió del centro penitenciario escoltado por dos camionetas de la Guardia Nacional (GN), corporación que se encargará de su traslado hasta la ciudad de Ensenada y de custodiarlo durante el cumplimiento de la nueva medida cautelar ordenada por el juzgador.
El exmandatario estatal enfrenta un proceso penal por su presunta responsabilidad en el delito de huachicol fiscal, figura penal que sanciona la sustracción, almacenamiento y venta ilegal de combustibles sin el pago de los impuestos correspondientes. La acusación fue integrada por la Fiscalía General de la República (FGR) a partir de investigaciones que lo señalan por hechos ocurridos durante el periodo en que se desempeñó como gobernador de Baja California, entre 1989 y 1995, así como por supuestas operaciones financieras vinculadas con redes de introducción clandestina de hidrocarburos.
De acuerdo con el expediente, la defensa del exgobernador solicitó en las últimas semanas el cambio de medida cautelar, argumentando tanto su edad como condiciones de salud que, según sus representantes legales, no podían atenderse de manera adecuada al interior del penal de máxima seguridad. El juez de control valoró los alegatos, los elementos aportados y resolvió otorgarle el arresto domiciliario, en lugar de mantenerlo en prisión preventiva como se había determinado desde su vinculación a proceso.
Como parte de las condiciones fijadas para la domiciliaria, el exgobernador no portará brazalete electrónico; sin embargo, permanecerá bajo vigilancia permanente de elementos de la Guardia Nacional desplegados en las afueras de su residencia en Ensenada. También tendrá prohibida la salida del domicilio sin autorización judicial previa y deberá atender cualquier citación que el juez o el Ministerio Público Federal le gire en el marco del proceso.
Verónica Ruffo, hija del exmandatario y excandidata a la gubernatura de Baja California, celebró la resolución del Juzgador y adelantó, en entrevista a medios nacionales, que lo primero que hará su padre al llegar a casa será ser valorado por un médico y un dentista, además de procurar el descanso. “Y que duerma, para que se recupere lo más pronto posible”, declaró la también exlegisladora federal, visiblemente emocionada por la noticia.
La hija del exgobernador agregó que la familia agotará las instancias legales correspondientes con el firme propósito de demostrar la inocencia de Ernesto Ruffo y conseguir, eventualmente, su libertad absoluta. Agradeció además el respaldo ciudadano, así como el de militantes y simpatizantes del blanquiazul que, aseguró, se mantuvieron al pendiente del caso durante los meses que su padre permaneció interno en el Altiplano.
Ernesto Ruffo fue el primer gobernador emanado del PAN en Baja California, cargo que ejerció de 1989 a 1995. Su caso se ha convertido en uno de los más mediáticos dentro de las investigaciones federales por huachicol fiscal, delito por el que diversos exfuncionarios de distintos estados han sido procesados en los últimos años como parte de la estrategia nacional para combatir el robo y la comercialización ilícita de combustibles.
Para Sonora, la lucha contra el huachicol también ha sido una prioridad. En distintos municipios del sur y del corredor fronterizo, la Guardia Nacional y la Secretaría de la Defensa Nacional han asegurado tomas clandestinas, vehículos y ductos utilizados para la extracción ilegal de hidrocarburos. El caso de Ernesto Ruffo, al ser uno de los exgobernadores de mayor perfil procesados por este delito, refuerza la percepción de que las investigaciones federales avanzan sin distingos de filiación partidista hacia quienes habrían participado en estas redes.
La continuidad del proceso legal en el domicilio de Ensenada no implica el cierre del expediente ni la exoneración del exmandatario. Las autoridades judiciales federales mantendrán abiertas las etapas procesales restantes, por lo que Ernesto Ruffo deberá seguir compareciendo ante el juez que conoce de la causa y permanecer a disposición del Ministerio Público para cualquier diligencia que se requiera en lo sucesivo.
Con información de El Informador.
