El comercio formal de Hermosillo, Sonora, enfrenta el aumento de sus costos operativos, la competencia del comercio informal y el crecimiento de las compras por internet. Martín Zalazar Zazueta, presidente de la Federación de Cámaras de Comercio en Sonora y de Canacope Hermosillo, señaló que la supervivencia del sector representa un reto, especialmente durante los primeros dos años de operación. El diagnóstico empresarial se concentra en el impacto de esos factores sobre los pequeños comercios del centro de la ciudad y de las plazas comerciales, donde se han registrado cierres de establecimientos.
Uno de los principales problemas, explicó el titular, es el encarecimiento de las rentas de los locales, los servicios, los inventarios, las nóminas, las cuotas de seguridad social, los impuestos y los permisos. Estos gastos reducen los márgenes de ganancia y dificultan sostener la operación incluso de establecimientos que todavía registran ventas. Para los pequeños negocios, la presión no proviene de una sola partida, sino de la suma de obligaciones que se actualizan mientras los márgenes se mantienen estrechos. En Hermosillo, esa combinación limita la inversión en mejoras y reduce el margen para afrontar imprevistos propios de la operación comercial.
La competencia del comercio informal añade presión porque, según el titular, no enfrenta las mismas obligaciones fiscales, laborales y regulatorias. La diferencia de condiciones entre ambos segmentos es el punto central del diagnóstico. El comercio formal asume responsabilidades fiscales, laborales y regulatorias que forman parte de su operación documentada. El comercio informal, en cambio, opera con otro esquema. El resultado es una competencia que el sector considera desigual y que puede afectar los márgenes de los comercios establecidos. Ante este escenario, la agenda de formalización adquiere más importancia para mantener reglas homogéneas y proteger las condiciones laborales del personal ocupado en los negocios.
Las compras por internet suman otro desafío, pues han modificado los hábitos de consumo. Para los comercios pequeños, el crecimiento de las plataformas digitales representa una desventaja cuando no cuentan con herramientas, capacitación y recursos para incorporarse a ese canal de venta. El diagnóstico coloca la transformación digital junto con los costos y la competencia informal como los tres frentes que condicionan la supervivencia. En Hermosillo, el asunto tiene un efecto directo sobre el comercio de proximidad, que compite con una oferta amplia disponible desde el teléfono móvil. Para el sector, alcanzar las plataformas digitales deja de ser una opción adicional y se convierte en un factor de competencia.
Respecto a los permisos municipales, Zalazar Zazueta consideró necesarios que los trámites sean claros, ágiles y accesibles. El caso de la tienda Waldo’s, en el centro de Hermosillo, quedó como referencia en su planteamiento. El titular no rechaza la aplicación de las disposiciones de protección y seguridad; el punto central de su propuesta es que los procedimientos no se conviertan en una carga excesiva para las micro, pequeñas y medianas empresas. Para el comercio formal, la certeza administrativa representa un factor relevante para las decisiones de operación e inversión. La orientación mantiene el equilibrio entre las medidas de protección y la necesidad de acompañar a los negocios con reglas comprensibles.
Para Sonora, el impacto de los cierres y de la menor actividad del comercio formal rebasa el ámbito de cada establecimiento. Los negocios documentados están vinculados al empleo formal, la recaudación de impuestos y la ocupación de zonas comerciales, por lo que su continuidad forma parte de la agenda de desarrollo regional. En Hermosillo, la vitalidad del Centro y de las plazas comerciales se relaciona también con la permanencia de los comercios y la inversión que realizan. El asunto ofrece al Gobierno de Sonora un eje de trabajo: reducir barreras administrativas, acompañar la formalización y fortalecer las condiciones para que los pequeños negocios puedan mantenerse activos.
En el ámbito nacional, el caso de Hermosillo ilustra el desafío de sostener el comercio formal frente a una estructura de costos elevada y a cambios en el consumo. La respuesta institucional se centra en conservar reglas claras, facilitar la formalización y acompañar la transición digital de los pequeños negocios, sin reducir las protecciones laborales, fiscales ni de seguridad. Para el Gobierno federal y el Gobierno de Sonora, este enfoque representa una vía para fortalecer la competencia de las empresas mexicanas, conservar el empleo local y ampliar la base de contribuyentes. Para México, el reto final es que el comercio formal pueda crecer con reglas predecibles, acceso a herramientas y una relación equilibrada con las nuevas formas de competencia.
Con información de Entorno Informativo.
