La decisión de Morena de impulsar un juicio político contra Maru Campos, mandataria de Chihuahua, generó una respuesta inmediata de la oposición panista, que cerró filas en torno a la funcionaria y subió el tono del discurso contra el partido guinda. La confrontación política escaló durante el fin de semana con mensajes cruzados entre ambas fuerzas.
Fuentes cercanas al proceso señalan que el aparato aliancista buscó ocupar tanto recursos institucionales como la movilización de las bases sociales para presionar al gobierno estatal. La estrategia quedó de manifiesto cuando las dirigencias de Morena y partidos aliados convocaron a sus simpatizantes a acciones de calle.
La resposta del PAN no se hizo esperar. La dirigencia nacional del partido albiazul respaldó públicamente a Campos y dedicó duros cuestionamientos hacia la bancada guinda. Los comentarios hicieron referencia al complexo escenario político en Sinaloa, donde se han interpuesto peticiones para retirar el fuero a funcionarios y analizar la situación de poderes en la entidad.
Los gobernantes estatales del PAN también se pronunciaron a través de redes sociales para expresar su solidaridad con la mandataria chihuahuense. En sus publicaciones, los ejecutivos panistas elogiaron la gestión de Campos en áreas como educación, salud y seguridad pública.
El enfrentamiento entre ambas fuerzas políticas se da en un contexto de creciente tensión entre los poderes ejecutivo federal y estatal. El gobierno federal ha impulsado diversas acciones legales contra gobernadoras y gobernantes de oposición, lo que ha provocado reacciones de las bancadas del PAN en el Congreso de la Unión.
Para Sonora, esta escalada tiene implicaciones directas dado el estrecho vínculo entre el gobierno estatal y la administración federal. Las decisiones que se tomen en torno al juicio político contra Campos podrían sentar precedentes para futuras confrontaciones políticas en la entidad.
Con información de La Razón de México.
