HERMOSILLO, Son.- El gobierno de Sonora informó que trabaja de manera coordinada con el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) y el programa IMSS-Bienestar para atender las demandas de mejoras en infraestructura y equipamiento del Hospital Fernando Ocaranza, luego de que personal médico y derechohabientes realizaran una manifestación este lunes sobre el bulevar José María Morelos.
El gobernador Alfonso Durazo Montaño sostuvo conversaciones con el director general del ISSSTE, Martí Batres, y con el director general de IMSS-Bienestar, Alejandro Svarch, para coordinar acciones de atención a la problemática detectada en la unidad médica.
Durante el fin de semana, trabajadores del hospital entregaron al ejecutivo estatal un pliego petitorio donde solicitaron atención urgente a las carencias del inmueble y demandaron una fecha para la construcción de un nuevo nosocomio. En respuesta, Durazo Montaño recorrió las instalaciones y reconoció diversas deficiencias que serán atendidas de manera gradual.
Entre las deficiencias identificadas se encuentran problemas operativos relacionados con el suministro de agua, equipos de lavandería, drenajes y otras áreas de servicio. El gobierno estatal informó que funcionarios de las áreas médica y de infraestructura del ISSSTE realizarían un recorrido para evaluar las necesidades más urgentes y definir medidas inmediatas.
Asimismo, se analiza un esquema de colaboración con IMSS-Bienestar para canalizar a derechohabientes del ISSSTE a otras unidades médicas cuando la capacidad del hospital resulte insuficiente, e incluso a hospitales privados mediante mecanismos de subrogación.
El gobierno de Sonora garantizó que no habrá represalias contra quienes participen en las protestas y rechazó cualquier conducta de intimidación, al señalar que este tipo de acciones contravienen las políticas de los gobiernos estatal y federal.
Los trabajadores reportaron necesidades como la falta de climatización en áreas donde las temperaturas superan los 40 grados centígrados, fallas en el suministro de agua y energía eléctrica, deterioro de instalaciones, así como carencias en materia de seguridad. Las autoridades estatales indicaron que se dará seguimiento a estas solicitudes a través de los mecanismos de coordinación interinstitucional.
El Hospital Fernando Ocaranza atiende a una población importante de derechohabientes del ISSSTE en la entidad, por lo que las autoridades se comprometieron a fortalecer la capacidad de atención médica mediante inversiones graduales en infraestructura.
Con información de La Silla Rota.
