Entre marzo y junio pasado, la percepción de inseguridad entre la población urbana mexicana registró una reducción al pasar de 61.5 a 59.8 por ciento, según datos de la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi). Esta cifra de junio representa una de las más bajas registradas para un trimestre desde septiembre de 2024.
De acuerdo con la encuesta, la Secretaría de Marina (Semar) continuó como la institución de seguridad mejor evaluada del país, con un 84.4 por ciento de la población que la percibe como “algo” o “muy efectiva”, aunque este porcentaje registró una légère disminución respecto al 87.3 por ciento registrado en marzo.
El Ejército mexicano obtuvo una percepción de efectividad del 82.1 por ciento, mientras que la Fuerza Aérea Mexicana se colocó en 81.0 por ciento. Por su parte, la Guardia Nacional alcanzó el 72.8 por ciento de percepción positiva entre la población urbana.
En el ámbito estatal y municipal, las policías preventivas estatales registran una percepción de efectividad del 54.1 por ciento, en tanto que las policías preventivas municipales se mantuvieron en 50.7 por ciento, cifras que reflejan el desafío pendiente en materia de proximidad ciudadana en los órdenes de gobierno más cercanos a la población.
En relación con la extorsión, el Inegi documentó que 13.6 por ciento de los hogares mexicanos urbanos manifestó haber padecido este delito durante el primer semestre de 2026, lo que representa una disminución respecto al 14.1 por ciento registrado en el segundo semestre de 2025. El fraude afectó al 11.5 por ciento de los hogares y el robo parcial de vehículos descendió de 9.0 a 8.3 por ciento en el mismo periodo de comparación.
La encuesta indicó que durante el primer semestre de 2026, el 45.6 por ciento de las personas que tuvieron contacto con corporaciones de seguridad afirmó haber experimentado al menos un acto de corrupción, una cifra que se mantiene en niveles similares a los de años anteriores y que las autoridades han identificado como un área de trabajo prioritario para fortalecer la confianza ciudadana.
Cristina Pablo Dorantes, académica de la Universidad Autónoma del Estado de México, señaló que la pérdida de confianza en las instituciones no necesariamente implica un deterioro inmediato en su desempeño, sino que está vinculada con la manera en que la ciudadanía experimenta la seguridad en su vida diaria y con factores como la cobertura mediática de determinados delitos.
En Sonora, la presencia coordinada de las corporaciones federales de seguridad ha sido un elemento constante en la estrategia de protección a la población. Las autoridades estatales han destacado la importancia de fortalecer los mecanismos de cercanía con los ciudadanos para recuperar confianza y mejorar los indicadores de percepción.
Con información de El Economista.
