Los registros históricos no dejan lugar a dudas: mayo es el mes más caluroso en Hermosillo, por encima de julio y agosto, que la población percibe como los períodos de mayor intensidad térmica. El meteorólogo Carlos Arias señaló que los valores máximos oficiales se concentran durante mayo y junio, mientras que la sensación de calor más agobiante en los meses siguientes se debe al incremento en los niveles de humedad ambiental.
“Las temperaturas se miden con un termómetro y las estadísticas muestran que los valores más altos se dan en mayo y junio”, explicó el especialista al abordar el comportamiento del clima en la capital sonorense. La explicación radica en que durante mayo el ambiente se mantiene seco, por lo que una medición de 45 grados centígrados refleja la percepción térmica real que experimentan los habitantes al realizar sus actividades cotidianas.
El panorama cambia de manera drástica con la llegada del monzón de verano. Durante julio y agosto, la humedad ambiental se eleva considerablemente y provoca que los registros de 43 o 44 grados puedan sentirse como si el termómetro superara la marca de los 50 grados. “Ese es el calor que realmente está sintiendo la gente cuando anda en la calle”, describió Arias respecto al impacto físico de las condiciones húmedas.
Esta diferencia entre temperatura real y sensación térmica alimenta la percepción errónea de que agosto es el mes más caluroso del año. Sin embargo, los datos objetivos recopilados por estaciones meteorológicas confirman que mayo supera en temperaturas máximas a los meses posteriores.
Los riesgos a la salud también presentan variaciones según el período del año. Los casos de deshidratación ocurren con mayor frecuencia durante mayo y junio, debido a que el clima seco acelera la evaporación del sudor, lo que provocaque la pérdida de líquidos en el cuerpo humano se dé de manera más rápida y menos perceptible para la persona afectada.
Ante estas condiciones, las autoridades de salud en Sonora recuerdan la importancia de mantenerse hidratado, evitar la exposición prolongada al sol durante las horas de mayor radiación y procurar actividades al aire libre en horarios de menor riesgo, especialmente durante la transición de mayo hacia el período húmedo del verano sonorense.
Con información de expreso.com.mx.
