Con el objetivo de fortalecer la posición electoral del movimiento transformation en la Ciudad de México de cara a los comicios del 6 de junio de 2027, el pasado lunes se formalizó el nombramiento de Paulo García como nuevo dirigente de Morena en la capital del país.
El giován legislador de 31 años, quien hasta entonces se desempeñaba como diputado local y vocero de la bancada de Morena, fue formado en la política por Sebastián Ramírez, actual titular del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), exdirigente local y exvocero de Claudia Sheinbaum durante su gestión como Jefa de Gobierno.
La designación, confirmaron fuentes cercanas a la dirigencia nacional, responde a la instrucción de los altos mandos del partido de evitar que se repita un resultado electoral adverso como el de 2021 en la capital del país, donde el morenismo perdió varias posiciones.
Entre los objetivos que deberá cumplir García destacan la retención de las 11 alcaldías que actualmente administra el oficialismo, así como arrebatar a la oposición las otras cinco demarcaciones y mantener la mayoría en el Congreso local.
La Ciudad de México representa la cuna y principal bastión del movimiento que lleva ocho años en el poder federal, por lo que su operación resulta vital para la elección presidencial de 2030, según analistas políticos consultados.
Para ello, cuenta con un plazo de nueve meses para articular una estrategia que permita al morenismo competir en condiciones favorables. Las tareas inmediatas incluyen la reconstrucción de la alianza electoral con el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) y el Partido del Trabajo (PT), además de dialogar con las distintas corrientes internas del partido.
En su primera aparición pública como líder partidista, Paulo García participara este sábado en el cierre estatal de las asambleas por la defensa de la soberanía, frente a Ariadna Montiel, presidenta nacional de Morena, y la Jefa de Gobierno, Clara Brugada.
Con información de El Heraldo de México.
