La Fiscalía General de Justicia del Estado de Sonora (FGJES) exhibió este 5 de septiembre una narcomanta como parte de las pruebas presentadas contra los tres hombres imputados por el incendio del Centro de Usos Múltiples (CUM) de Hermosillo, perpetrado el pasado 28 de agosto. La cartulina, localizada junto al cuerpo de Jesús Bernardo N, contiene amenazas dirigidas a influencers y cantantes de regional mexicano, entre ellos el intérprete Natanael Cano.
El mensaje, escrito a mano con tinta roja, azul y negra, lleva la firma de un grupo identificado como “Grupo Bélico Mata Salas” y advierte sobre posibles atentados en eventos donde participen artistas que tengan colaboración con Los Salazar, célula del crimen organizado con presencia en el noroeste del país.
El texto completo señala: “Se les hace un atento aviso a todos los influencers y artistas del regional mexicano y corridos que si apoyan al grupo de Los Salazar en algún evento, el cual les benefician económicamente a dicho grupo, los vamos a fusilar en algún evento. Y esos que dan publicidad, Olympus, no se vayan en el canto de la sirena, y tú Natanael Cano sigue jugando al vergas, no te alucines ya. Atte: Grupo Bélico Mata Salas”.
La dependencia estatal incluyo la cartulina dentro del expediente que sigue a Daniel Ernesto N, César Abdiel N y Jesús Salvador N, los tres detenidos con imputación formal por homicide calificado con premeditación, ventaja y brutal ferocidad, tras la muerte de Jesús Bernardo N ocurrida un día después del incendio en el CUM.
Un día antes del ataque al Centro de Usos Múltiples, Natanael Cano había presentado su decimotercer álbum de estudio, disco que incluye canciones que mencionan abiertamente el nombre del grupo criminal sonorense. Una de las pistas contiene la frase “somos Salazar” repetida en el coro, mientras otro corrido alude al fundador de la organización con el apodo “Don Adán”.
Las investigaciones de la Fiscalía arrancaron tras recabar más de una docena de entrevistas a promotores, boxeadores, influencers y trabajadores del evento “Noche Suprema”, cuya información permitió identificar a los responsables del incendio y las detonaciones registradas durante esa jornada. Los testimonios condujeron al domicilio del cual salieron los tres agresores antes de cometer el asalto al recinto deportivo.
Durante el cateo a esa vivienda, las autoridades recuperaron tres pistolas calibre nueve milímetros y un número considerable de cartuchos. Los análisis periciales en materia de balística determinaron concordancia positiva entre esas armas y los disparos realizados en las instalaciones deportivas, además de vincularlas con el homicide registrado el 29 de agosto.
Según las indagatorias, los tres imputado ingresaron a Jesús Bernardo N a un inmueble en la colonia Floresta de Hermosillo, donde lo golpearon e intentaron asfixiarlo con un cable. Posteriormente lo trasladaron a un local de eventos en la parte posterior de la colonia La Campiña, al norponiente de la ciudad, donde le causaron heridas de bala que le provocaron la muerte en el lugar.
Esta no representa la primera amenaza que recibe el cantante por su presunta cercanía con Los Salazar. En enero de 2025, otra manta fue localizada en una preparatoria del norte de Hermosillo, firmada entonces por “Jalisco Mata Salas”, célula que operaba con Los Chapitos. Ese mensaje también incluía los nombres de Tito Torbellino Jr. y Javier Rosas, y exigía a los músicos abstenerse de recibir apoyo económico o político de Los Salazar.
Los Salazar surgieron a mediados de los años 2000 como brazo armado del Cártel de Sinaloa en la frontera entre Sonora y Chihuahua. Su fundador, Adán Salazar Zamorano, “Don Adán”, fue detenido en 2011 y extraditado a Estados Unidos en 2023. Actualmente se identifica a Crispín Salazar Zamorano, “El Tío”, como el principal operador del grupo.
Con información de Infobae.
