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Transportistas de Tultitlán, en el Estado de México, provocaron durante la tarde de este martes un bloqueo de aproximadamente cinco horas en el Boulevard Tultitlán, a la altura de la colonia Lázaro Cárdenas. La manifestación dejó largas filas de autos varados y extendió las afectaciones hacia la Vía José López Portillo. Al tratarse de una vialidad clave para la movilidad del municipio, el rezago vehicular se agravó durante la hora pico, mientras grupos de automobilistas intentaban avanzar por el corredor.
El impacto no se limitó al punto de la protesta. También se registró tráfico intenso en la Avenida Recursos Hidráulicos, Adolfo López Mateos y la Avenida Uno, por mencionar algunas de las vialidades afectadas. La concentración de vehículos en esos ejes prolongó los desplazamientos y dificultó el acceso a distintos sectores del municipio. Las filas se extendieron por rutas que comunican con la zona y redujeron la capacidad de circulación en una red vial urbana, por lo que el efecto de la protesta se hizo notar en varias partes de Tultitlán.
En la protesta participaron choferes de combi, camiones de transporte público y taxistas, encabezados por integrantes de la Línea de Transportes Urbanos y Suburbanos San Antonio Tultitlán, conocida como TUSSAT. Los trabajadores exigen mayor seguridad para laborar en el Estado de México. De acuerdo con su relato, enfrentan asaltos, amenazas y extorsiones, además de señalar malas condiciones en los lugares donde realizan su actividad. Estas solicitudes vinculan la seguridad de los operadores con la continuidad del servicio y la posibilidad de mantener sus fuentes de empleo.
El caso abre una agenda de atención que combina dos prioridades: responder a las demandas de protección de los transportistas y preservar la movilidad urbana. Las amenazas denunciadas por los conductores se suman a los problemas de infraestructura y a las condiciones laborales del sector. Desde la perspectiva institucional, la atención requiere canales de diálogo, medidas de seguridad y mecanismos de información que permitan a los usuarios conocer rutas alternas. Este enfoque permite reconocer el derecho a la protesta sin convertir el bloqueo en una afectación prolongada para quienes necesitan desplazarse.
El reporte no incluyó una respuesta oficial detallada sobre el caso. Tampoco se mencionaron operativos específicos, perlías de negociación ni medidas de desvíos informadas por las autoridades estatales o municipales. En ese sentido, queda pendiente la explicación pública sobre la atención de las solicitudes de seguridad y las acciones para reducir el impacto vial. La coordinación entre los tres niveles de gobierno y los operadores del transporte será importante para atender la contingencia y evitar que situaciones similares afecten nuevamente a los usuarios.
Para Hermosillo y otros municipios de Sonora, la experiencia de Tultitlán ofrece una referencia sobre la relación entre seguridad y movilidad. No porque las condiciones sean idénticas, sino porque ambos ámbitos urbano y laboral requieren consideraciones similares frente a contingencias que puedan interrumpir el transporte público. La experiencia sonorense puede tener en cuenta planes de contingencia, canales claros de reporte y coordinación entre la administración municipal, el Gobierno de Sonora y los operadores. Las medidas deben adaptarse a la realidad de cada localidad, con protocolos que protejan a los conductores y proporcionen información precisa a los usuarios.
En el plano nacional, el caso de Tultitlán subraya la importancia del transporte público de combi en la movilidad de las zonas metropolitanas. La seguridad de los operadores influye en la continuidad y puntualidad del servicio, así como en la calidad de vida de los usuarios. El caso exige la coordinación entre las autoridades federales, estatales y municipales, los operadores y los trabajadores del transporte. Las medidas de seguridad deben integrarse con los planes de movilidad, protección civil y continuidad del servicio público. Esta prioridad resulta compatible con el objetivo del Gobierno federal de promover una movilidad segura e inclusiva en las ciudades del país.
Con información de N+.
