Integrantes del colectivo «Soy Papá No Criminal» marcharon este viernes por calles de Hermosillo con el objetivo de visibilizar la paternidad obstruida y denunciar lo que consideran desigualdad en la aplicación de las leyes relacionadas con custodia y régimen de visitas.
La manifestación arrancó desde un punto céntrico de la capital sonorense y recorrió vialidades principales de la ciudad, donde los participantes portaron pancartas y consignas que reflejaban sus demandas. Los organizadores señalaron que miles de padres en Sonora enfrentan obstáculos para ejercer su derecho a mantener una relación con sus hijos tras separaciones o divorcios.
Según данным предоставленными por el propio colectivo, la agrupación ha documentado numerosos casos en los que las resoluciones judiciales no se cumplen de manera efectiva, lo que genera frustración entre quienes buscan participar activamente en la crianza de sus hijos. Los marchistas hicieron un llamado a las autoridades judiciales y legislatoras para que se revisen los mecanismos que保障an los derechos de ambos progenitores.
En Sonora, los divorcios y separaciones con hijos menores representan un porcentaje significativo de los procedimientos familiares que se tramitan anualmente ante los tribunales locales. Familiares y allegados de los participantes acompañaron la marcha para expresar su solidaridad con quienes se sienten excluidos del proceso de crianza.
La manifestación se llevó a cabo de manera pacífica y contó con la presencia de elementos de seguridad vial para garantizar el orden durante el trayecto. Los organizadores recalcaron que su lucha no es contra las madres ni contra el sistema en general, sino a favor de un equilibrio que permita a los padres desempeñar un rol activo en la vida de sus hijos.
Este tipo de reclamos se han repetido en diversas ciudades del país, donde colectivos similares buscan reformas legales que faciliten el cumplimiento de acuerdos de custodia y visita. Para las familias sonorenses, la situación representa un desafío adicional en un estado donde las dinámicas familiares han evolucionado considerablemente en las últimas décadas.
Las autoridades locales no emitieron comentarios sobre las demandas específicas del colectivo, aunque funcionarios del ámbito judicial han señalado en otras ocasiones que cualquier modificación a los marcos legales debe considerar el interés superior del menor como prioridad.
La marcha concluyó en un punto representativo de la ciudad donde los participantes-leer su pronunciamiento final, en el que pidieron mayor sensibilidad por parte de todos los actores involucrados en los procesos de familia.
Con información de N+.
