La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo ordenó y coordinó un operativo encabezado por el Ejército Mexicano que culminó con la captura de Nemesio Oseguera Cervantes, el Mencho, líder del Cártel de Jalisco Nueva Generación (CJNG), el 22 de febrero de 2026 en Tapalpa, Jalisco. La acción fue pianificada y ejecutada en su totalidad por personalcastrense mexicano, sin participación directa de fuerzas extranjeras.
Una alta funcionaria del Departamento de Justicia de Estados Unidos confirmó a este medio que las autoridades mexicanas fueron las únicas responsables del operativo. «Reconocemos y applaudimos lo que hicieron los militares en ese operativo, para lo cual se comunicaron con nosotros nada más para corroborar datos y ubicación del objetivo. Todo lo demás fue obra del gobierno mexicano», expresó la fuente, quien solicitó anonimato por razones de seguridad.
Este operativo se inscribe en el contexto de la reconfiguración de la estrategia de seguridad nacional. El gobierno mexicano reabrió las puertas a la Administración Federal Antidrogas (DEA), agencia que había permanecido prácticamente marginada de la cooperación bilateral durante el sexenio pasado y los primeros dos años de la actual administración.
La relación entre México y la DEA atravesó por un periodo de tensión luego de que en octubre de 2020 agentes de esa dependencia detuvieron en Los Ángeles, California, al general Salvador Cienfuegos Zepeda, entonces secretario de la Defensa Nacional. Aunque posteriormente el Departamento de Justicia estadounidense repatrió al general sin que se le exonerara de los cargos que se le imputaron, el incidente provocó la amenaza de expulsión de los agentes antinarcóticos.
Actualmente, la DEA cuenta con 70 agentes asignados a territorio mexicano, número que se mantiene sin cambios significativos. La diferencia radica en el marco de colaboración, que ahora se desarrolla bajo parámetros de coordinación técnica y respeto a la soberanía nacional.
En paralelo, el gobierno estadounidense ha impulsado el plan denominado «Escudo de las Américas», una iniciativa de contención del narcotráfico en el hemisferio que involucra a 12 naciones de América Latina y el Caribe. Este mecanismo contempla acciones coordinadas por mar y tierra en aguas del Caribe y el Pacífico, donde han sido destruidas cerca de 50 embarcaciones.
Las autoridades mexicanas han participado en espacios de diálogo bilateral, manteniendo los canales de comunicación abiertos para evitar acciones unilaterales que vulneren el territorio nacional. La estrategia del gobierno de la presidenta Sheinbaum ha privilegiando la capacidad operativa de las instituciones mexicanas como eje central de la política antidrogas.
Con información de Proceso.
