‘Una torreta en llamas’ de Humberto Flores Jáuregui compite por el Ariel 2026

Fecha:

El cortometraje “Una torreta en llamas”, del director Humberto Flores Jáuregui, obtuvo una nominación a Mejor Cortometraje de Ficción en los Premios Ariel 2026, en una edición que reconoce las producciones más destacadas del cine mexicano del último año. La película propone una narrativa construida desde la empatía cotidiana, en un país donde la presencia de fuerzas armadas en tareas de seguridad pública se ha extendido durante casi dos décadas.

La historia sigue a Yolanda, una campesina que decide auxiliar a un soldado herido que aparece en su parcela, y a su nieta Alejandra, cuya mirada infantil introduce una pregunta incómoda: ¿es posible confiar en el uniforme que también representa la amenaza? Mientras la abuela reconoce los riesgos, la niña se acerca sin los prejuicios acumulados por la experiencia. El guion nace de recuerdos familiares atravesados por la violencia: Flores Jáuregui creció en Nuevo Laredo durante la fase más intensa de la estrategia instrumentada en el sexenio de Felipe Calderón, periodo en el que su familia tuvo que abandonar el lugar donde vivía. “Tuvimos que huir de donde vivíamos y todo. Eso no se te olvida y más como niño”, recordó el cineasta en entrevista con Infobae México.

El director construyó la ficción con una decisión deliberada: omitir referencias explícitas al periodo, al lugar y a la corporación del uniformado. “Quería que fuera ambiguo y que las personas rellenaran los huecos”, explicó. La ambigüedad geográfica e institucional del personaje busca abrir el relato a múltiples lecturas y conectar con espectadores de otros países que han vivido procesos similares de militarización de la seguridad.

El rodaje se realizó en febrero de 2024, principalmente en las montañas de Xico Viejo, Veracruz, con algunos exteriores en Jalisco. El equipo descartó filmar en las afueras de Guadalajara por motivos de seguridad, según contó Flores Jáuregui. Las limitaciones presupuestarias obligaron a privilegiar el diseño sonoro como recurso narrativo: el responsable del sonido directo, Gepe, llegaba antes que el resto del equipo para registrar el río, las vacas y los silencios del entorno, mientras la diseñadora Rubí Pérez construyó la violencia que permanece fuera de cuadro a través de disparos lejanos y el sobrevuelo de un helicóptero.

La propuesta conecta con la realidad que vive buena parte del norte del país, incluido Sonora, donde el despliegue operativo de la Guardia Nacional y del Ejército en comunidades rurales ha modificado la relación cotidiana entre civiles y fuerzas armadas. La franja sonorense registra desde hace años la presencia permanente de efectivos militares en tareas que antes correspondían a policías municipales y estatales, lo que ha transformado los códigos de confianza entre la población civil.

El título del corto proviene de una imagen que Flores Jáuregui registró durante su adolescencia: una patrulla incendiada tras un enfrentamiento, representación que asocia con el fracaso institucional. Otro símbolo central es la tarántula que aparece en la historia, concebida como paralelo del soldado: ambos pueden intimidar, pero también están inmovilizados y dependen de lo que otros decidan hacer. En lo actoral, el director destacó la complicidad entre Guadalupe Ortíz y la niña Michelle Martínez Hernández, de quien valoró su capacidad para combinar el juego propio de su edad con la seriedad interpretativa.

La producción se sostuvo con ahorros del director y con aportes reunidos por el propio equipo, condición que definió buena parte de las decisiones estéticas. “Una torreta en llamas” forma parte de una búsqueda creativa en evolución: Flores Jáuregui reconoció que en proyectos anteriores buscaba retratar un país oscuro, mientras que ahora se pregunta qué puede aportar el cine frente a una realidad ya de por sí difícil. “Ahora creo que el reto como cineastas es qué podemos decir que es diferente a lo que ya se ha dicho una y otra vez, en aras a mejorar nuestra situación y nuestro contexto”, señaló.

La cinta no elimina la tensión entre empatía y desconfianza ni conduce a una conclusión tranquilizadora, pero propone un espacio para la ternura dentro del conflicto. La nominación al Ariel 2026 coloca al cortometraje en la conversación sobre un cine mexicano que indaga, desde la ficción, en los efectos humanos de las políticas de seguridad vigentes y en la posibilidad de mantener la confianza en el otro aun cuando el entorno invita a lo contrario.

Con información de Infobae.

Redacción México Sabe
Redacción México Sabe
Equipo editorial de México Sabe que selecciona, verifica y resume las noticias más relevantes de Hermosillo, Sonora y México.

Compartir:

Suscribirse

Lo más leído

Más como esto
Relacionado

Morena denunciará a Fox por declaraciones sobre la elección de 2006

La bancada de Morena en el Congreso de la Ciudad de México denunciará a Vicente Fox por sus declaraciones sobre la elección de 2006 y el papel que dice haber jugado en el triunfo de Felipe Calderón.

Tomateros se llevan el Clásico de la LMP en Hermosillo

Los Tomateros de Culiacán se llevaron el primer Clásico de la LMP en Hermosillo, pese al jonrón final de Rubén Ibarra y a la remontada de los Naranjeros en casa.

Empresas de Hermosillo deben invertir en IA, pide Mirna Sotomayor

La Asociación Mexicana de Mujeres Jefas de Empresa pidió a negocios de Hermosillo invertir en capacitación e inteligencia artificial, aprovechar la digitalización municipal y anticipar riesgos.

Bacheo avanza en bulevares y calles de Hermosillo

El Gobierno de Hermosillo realiza bacheo en bulevares y calles de distintas colonias para mejorar la movilidad, la seguridad vial y la circulación cotidiana.